Metodología Vivencial

La vivencia es el elemento operativo esencial del sistema Biodanza y la inducción de vivencias constituye la base del método de Biodanza.

Esta metodología prevé la inducción de vivencias de integración porque estas implican una inmediata y profunda conexión consigo mismo.

Actualmente un gran número de personas viven estados de disociación psicosomática.

Piensan en algo, sienten en forma diferente y actúan de modo disociado respecto a lo que sienten. La unidad de nuestra existencia está en permanente crisis. Es a través de las vivencias que se perfecciona la unidad neurofisiológica y existencial del ser humano.

Desde la metodología vivencial proponemos un aprendizaje en tres niveles:

El cognitivo, el de la vivencia y el visceral. Están neurológicamente  relacionados y pueden condicionarse recíprocamente, aunque posean además una fuerte autonomía. En el caso que el aprendizaje no abarque los tres niveles, los relativos comportamientos resultaran disociados.

La vivencia es una experiencia vivida con gran intensidad por un individuo en el momento presente, que compromete la cenestesia, las funciones viscerales y emocionales.

La vivencia otorga a la experiencia subjetiva del individuo, la palpitante cualidad existencial de lo vivido “aquí y ahora”

El despertar de vivencias, que nos permite ser nosotros mismos, constituye una nueva epistemología. Nuestras intensas motivaciones instintivas y afectivas son inhibidas por patrones culturales. Las vivencias profundas que  comprometen la unidad de nuestro psiquismo son las fuerzas originarias de vida.

El abordaje racional de nuestros conflictos no resuelve a fondo las perturbaciones disociativas ; tener conciencia de nuestros conflictos no modifica el comportamiento.  

Es la vivencia de estar vivo, la percepción cenestésica de nuestro cuerpo y en suma la posibilidad de ser “honestamente nosotros mismos” lo que permite una existencia integrada y saludable.   

EL INSTANTE ES EL UNICO LUGAR DONDE SE PUEDE VIVIR

Caracteristicas de las vivencias

Son subjetivas. Es decir, se expresan desde la identidad de cada individuo. Las vivencias experimentadas por cada persona son únicas, pertenecen a la intimidad y, muchas veces, son incomunicables.

Intensidad variable. La intensidad de las vivencias es variable, según la sensibilidad de cada persona y el tipo específico de vivencia experimentada.

Son anteriores a la conciencia. Las vivencias pueden llegar a la conciencia en forma inmediata o tardíamente.

Temporalidad. Se producen en el lapso temporal ‘aquí-ahora’. Constituyen experiencias de ‘génesis actual’ en el sentido de Alfred Auersperg, es decir, tienen un carácter único.

Dimensión cenestésica. Las vivencias van siempre acompañadas de sensaciones cenestésicas, conllevan sensaciones de placer, alegría, bienestar, erotismo y comprometen todo el organismo.

La raíz generadora de las vivencias es el sustrato orgánico del inconsciente vital.

Las vivencias, como lo reconoció Heidegger, tienen un valor ontológico, es decir comprometen la totalidad del ser.

Expresión de la identidad. Las vivencias involucran la identidad como un todo. Esto significa que tienen influencia en todos los estratos orgánicos, emocionales y existenciales.

Tienen consecuencias neuroendocrinas e inmunológicas. La vivencia es la encrucijada psicosomática, es el proceso de transmutación de lo psíquico en orgánico. Vivencias desorganizadoras pueden producir trastornos orgánicos; vivencias integradoras conducen a una elevación de la vitalidad y la salud.

Emocionalidad. Es común que las vivencias se combinen, dando origen a las emociones.

Influencia sobre el inconsciente vital. Las vivencias integradoras son el mayor  factor de regulación del inconsciente vital.

Las vivencias pueden ser descritas mediante el método fenomenológico. No necesitan ser analizadas al nivel de la conciencia.

Espontaneidad. Como el agua de una vertiente, las vivencias surgen con espontaneidad y frescura; poseen la cualidad de lo originario y tienen una ‘fuerza de realidad’ que compromete todo el cuerpo. Las vivencias no están bajo el control de la conciencia; pueden ser ‘evocadas’ pero no dirigidas por la voluntad.

Originaria expresión de nosotros mismos. El poder reorganizador que poseen las vivencias, se debe a que constituyen la originaria expresión de nosotros mismos, anterior a toda elaboración simbólica o racional. Las vivencias son el dato primario de la identidad.

LINEAS DE VIVENCIA

La inducción de vivencias de determinados tipos de vivencias reorganiza las respuestas frente a la vida. La acción reguladora de los ejercicios no se ejerce sobre el córtx cerebral voluntario, sino sobre la región límbico –hipotalámica (centro regulador de emociones)
Las vivencias están clasificadas en cinco grandes conjuntos expresivos del potencial humano, a los que llamamos “líneas de vivencia”

CINCO LINEAS DE VIVENCIA:

  1. Vitalidad.

El desarrollo de la línea de vitalidad se genera estimulando, mediante danzas, al sistema neurovegetativo (simpático-parasimpático); a la homeostasis (equilibrio interno que se conserva a pesar de los cambios externos); al instinto de conservación (lucha y fuga); a la energía para la acción; y a la defensa inmunológica.

  1. Sexualidad

Los ejercicios estimulan los movimientos y sensaciones relacionados con el disfrute, las sensaciones placenteras, la función del contacto y la caricia. La superación de la represión.

  1. Creatividad

Se estimulan los impulsos expresivos y de innovación, la capacidad de crear danzas y la creatividad existencial y artística.

  1. Afectividad

Ceremonias de encuentro, rituales de vínculo y danzas de solidaridad y afecto permiten una reeducación emocional y el acceso a la amistad y al amor.

 5. Trascendencia

Las danzas en la naturaleza, los ejercicios en el agua y las ceremonias con el fuego y la tierra, vinculan a los estudiantes de Biodanza con la armonía cósmica, despiertan la actitud ecológica y el acceso a la conciencia cósmica.

Las cinco líneas de vivencia se relacionan entre sí y se potencian recíprocamente. En los cursos de Biodanza se desarrollan las cinco líneas de vivencia en forma combinada.

Bibliografía:
Rolando Toro Araneda “Biodanza” Editorial Cuarto Propio y espacio Indigo chile 2007
Apuntes formación de Profesores de Biodanza. Escuela Modelo. Chile